Arranca en abril credencial nacional de salud para integrar IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar en un sistema universal
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, puso en marcha una de las apuestas más ambiciosas de su administración en materia sanitaria: la creación de una credencial nacional de salud que, más allá de un documento plástico, busca convertirse en la llave para desmontar la fragmentación histórica del sistema público en México.
El registro comenzará el próximo 2 de abril y pretende alcanzar a 134 millones de personas, con la meta de cerrar el sexenio con un esquema donde cualquier paciente pueda atenderse en la unidad médica pública más cercana, sin importar si pertenece al IMSS, al ISSSTE o al IMSS-Bienestar.
Un modelo que elimina barreras institucionales
El nuevo esquema no elimina la derechohabiencia actual, pero sí introduce un mecanismo automático de compensación financiera entre instituciones. Si un afiliado al ISSSTE se atiende en el IMSS, el ISSSTE cubrirá el costo del servicio; si ocurre lo contrario, el ajuste será en sentido inverso. Todo el proceso será digital y sin trámites adicionales para el paciente.
La intención es que la población deje de enfrentar obstáculos administrativos al momento de buscar atención médica, uno de los problemas estructurales del sistema de salud mexicano.
Expediente clínico único y digitalización total
El eje tecnológico del proyecto será un expediente médico único por persona, completamente digitalizado y accesible desde cualquier institución pública. Esto permitirá que el historial clínico acompañe al paciente, evitando duplicidad de estudios, pérdida de información o retrasos en diagnósticos.
Además, el gobierno proyecta incorporar herramientas de inteligencia artificial para apoyar decisiones clínicas y mejorar la precisión en diagnósticos, lo que implicaría una modernización profunda de la gestión médica pública.
Cómo funcionará la credencial
La secretaria de Bienestar informó que la credencial contará con versión física y digital, ambas con igual validez.
Incluirá:
- Nombre completo
- CURP certificada
- Sexo
- Fecha y lugar de nacimiento
- Nacionalidad
- Tipo de sangre (si se conoce)
- Derechohabiencia
- Clínica de primer nivel asignada
También permitirá agendar citas, consultar información clínica y vincular datos del programa Salud Casa por Casa, que ya ha levantado 11 millones de historias clínicas de adultos mayores y personas con discapacidad.
Operativo nacional sin precedentes
Para cubrir todo el territorio se instalarán 2,898 módulos —al menos uno por municipio— con hasta 10 estaciones de captura cada uno. Participarán 17,263 servidores públicos entre operadores, supervisores y personal de apoyo, coordinados por delegaciones estatales de Bienestar.
Los mayores de edad deberán presentar identificación oficial con fotografía, CURP certificada y comprobante de domicilio reciente. En el caso de menores, deberán acudir con madre, padre o tutor, además de presentar acta de nacimiento y CURP.
La entrega de la credencial se realizará aproximadamente seis semanas después del registro y la versión digital se activará de manera automática.
Universalidad como meta sexenal
El proyecto no se limita a la emisión de una credencial, sino que plantea la base administrativa y tecnológica de un sistema nacional articulado. Para que funcione, el Ejecutivo reconoce que será necesario fortalecer infraestructura hospitalaria, ampliar la plantilla médica y garantizar abasto oportuno de medicamentos.
Con este paso, el gobierno federal busca sentar las bases de un modelo donde la institución deje de ser el centro del sistema y el paciente se convierta en el eje de la atención, en un intento por superar décadas de segmentación en los servicios públicos de salud en México.
