¿Hay un complot contra Cuba? Nueva información del reciente ataque en lancha
La Chispa viene a hablar de un supuesto complot contra Cuba que ha encendido las alarmas dentro y fuera de la isla. Hombres llegaron a aguas cubanas a bordo de una lancha rápida que, al parecer, había sido robada la noche anterior en los Cayos de Florida. Este episodio revive viejas tensiones entre La Habana y Washington y abre interrogantes sobre seguridad regional, infiltraciones armadas y posibles operaciones encubiertas.
El gobierno cubano dijo que 10 cubanos partieron de Estados Unidos en una embarcación registrada en Florida armados con fusiles de asalto, pistolas, artefactos explosivos improvisados, chalecos antibalas, miras telescópicas y uniformes de camuflaje. Su objetivo cuando llegaron el miércoles era, dijo el gobierno: “realizar una infiltración con fines terroristas”. Abrieron fuego contra la Tropa Guardafrontera cubana. Cuatro murieron y seis resultaron heridos.
Un día después, surgieron pocos detalles, lo que plantea interrogantes: ¿militantes autónomos o una trampa cuidadosamente tendida? El episodio se suma a décadas de enfrentamientos entre el gobierno cubano y exiliados decididos a derrocarlo, incluyendo intentos pasados de magnicidio contra Fidel Castro.
Dudas sobre inteligencia y antecedentes
Inicialmente se informó erróneamente que uno de los supervivientes era Roberto Azcorra Consuegra. La inclusión de su nombre generó sospechas sobre el nivel de información previa que tenían las autoridades. En 1996, tras el derribo de aviones de Hermanos al Rescate, se reveló que la inteligencia cubana estaba infiltrada en la organización, un antecedente que alimenta teorías sobre operaciones encubiertas y manipulación narrativa.

El presidente Miguel Díaz-Canel reafirmó la soberanía nacional y denunció planes terroristas financiados desde Estados Unidos. Mientras tanto, el viceministro Carlos Fernández de Cossio admitió errores en la identificación inicial de implicados.
¿Operación fallida o narrativa estratégica?
Este supuesto complot contra Cuba ocurre en un momento de fuertes tensiones bilaterales. Durante la administración de Donald Trump se endurecieron sanciones y restricciones económicas que impactaron severamente a la isla. Hoy, en medio de la peor crisis económica en décadas, cualquier incidente adquiere dimensiones geopolíticas mayores.

En Florida, autoridades investigan el robo de la embarcación. Algunos implicados tenían antecedentes menores en EE.UU., mientras que Cuba asegura que varios contaban con historial delictivo. El cruce de versiones mantiene abierta la pregunta central: ¿fue un plan improvisado o una operación más compleja dentro del tablero político?
Contexto histórico y tensión constante
Las infiltraciones armadas, denuncias de terrorismo y acusaciones cruzadas no son nuevas. Desde la Guerra Fría, la relación bilateral ha estado marcada por sospechas mutuas, espionaje y propaganda. Este nuevo capítulo del supuesto complot contra Cuba podría redefinir narrativas internas y externas sobre seguridad, soberanía y disidencia.
