Hamas refuerza su control institucional en Gaza
El movimiento islamista Hamas consolida su influencia en la Franja de Gaza mediante la designación de cuadros afines en posiciones estratégicas de la administración pública, la reactivación de la recaudación impositiva y la continuidad en el pago de salarios. Así lo sostiene una evaluación del estamento militar israelí presentada al primer ministro Benjamin Netanyahu, según fuentes palestinas y un informe al que accedió Reuters.
El documento advierte que el mantenimiento del control sobre estructuras clave de poder alimenta dudas sobre la viabilidad del plan promovido por el presidente estadounidense Donald Trump, que condiciona la retirada militar israelí al desarme del grupo islamista.
Reunión en Washington y advertencias israelíes
En paralelo, el Consejo Internacional de Paz impulsado por la administración Trump celebró su primera sesión en Washington, con el objetivo de supervisar la transición administrativa en Gaza. Sin embargo, el informe israelí subraya que Hamas trabaja para “preservar su influencia desde la base”, integrando a seguidores en oficinas gubernamentales, cuerpos de seguridad y autoridades locales.
Un alto funcionario israelí, bajo condición de anonimato, descartó cualquier rol futuro del grupo en la gobernanza del enclave y calificó esa posibilidad como una “fantasía retorcida”. Las Fuerzas de Defensa de Israel evitaron pronunciarse sobre las declaraciones de Hamas.
El comité tecnócrata y las trabas en el terreno
Hamas ha expresado su disposición a transferir la administración a un comité de tecnócratas palestinos respaldado por Estados Unidos, encabezado por Ali Shaath, exfuncionario de la Autoridad Palestina. No obstante, el grupo sostiene que Israel aún no ha autorizado el ingreso de sus integrantes a Gaza para asumir formalmente sus funciones.
Desde el entorno palestino, una fuente describió el escenario con una metáfora: “Shaath puede tener la llave del coche, incluso conducirlo, pero es un coche de Hamas”, en alusión al control estructural que el movimiento mantendría aun bajo una nueva administración civil.
Reorganización administrativa y presencia territorial de Hamas
Tras el cese al fuego alcanzado en octubre, Israel asegura que Hamas aprovechó el repliegue parcial de tropas para reforzar su dominio en áreas previamente evacuadas. Aunque Israel conserva presencia en más de la mitad del territorio, cerca de dos millones de habitantes residen en zonas bajo control efectivo del grupo islamista.
Fuentes palestinas indicaron que Hamas designó a cinco gobernadores distritales vinculados a las Brigadas al-Qassam, su brazo armado, y efectuó cambios en los ministerios de Economía e Interior, responsables de los ingresos fiscales y la seguridad. También fue anunciado recientemente el nombramiento de un nuevo viceministro de Salud.

Orden interno y reactivación económica
El informe militar israelí sostiene que Hamas priorizó el restablecimiento del orden público y la reanudación de la recaudación fiscal, especialmente en la llamada “línea amarilla”, divisoria entre zonas bajo control israelí y áreas administradas por el grupo.
Según un funcionario israelí, en esa franja “no existe oposición a Hamas”, que estaría asumiendo funciones económicas cotidianas. El analista gazatí Mustafa Ibrahim señaló que se redujeron los saqueos, reabrieron comisarías y oficinas tributarias, y se reorganizaron mercados y el tránsito urbano.
Tres fuentes, entre ellas un comerciante local, afirmaron que Hamas recauda impuestos principalmente del sector privado, incluyendo gravámenes a mercancías de contrabando como cigarrillos, paneles solares y teléfonos móviles. Israel lo acusa de haber obtenido cientos de millones de shékels mediante el cobro de tasas sobre cigarrillos ingresados ilegalmente desde el inicio del conflicto.
De acuerdo con fuentes vinculadas a Hamas, los salarios de empleados públicos y combatientes se han mantenido en un promedio mensual de 1.500 shékels (unos 500 dólares). El informe israelí indica que, tras el conflicto, al menos 14 de los 17 ministerios y 13 de los 25 municipios reanudaron actividades.
Ismail al-Thawabta, director de la oficina de medios del gobierno administrado por Hamas, negó que los nombramientos respondan a una estrategia política y sostuvo que se trata de reemplazos temporales para evitar un vacío administrativo y garantizar servicios básicos.
Seguridad y tensiones políticas
El plan impulsado por Washington contempla la eventual creación de una fuerza de estabilización autorizada por la ONU y la formación de una nueva policía palestina. Hamas ha manifestado su intención de integrar a 10.000 agentes, incluidos miembros de su aparato de seguridad interna, extremo que Thawabta rechaza.
El comité tecnócrata advirtió que no podrá cumplir su mandato sin control pleno de las áreas administrativas, civiles y policiales.
Israel mantiene su oposición a cualquier participación de Hamas en la futura administración de Gaza tras el ataque de octubre de 2023, que dejó más de 1.200 muertos, según cifras israelíes. La ofensiva posterior provocó más de 72.000 fallecidos en el enclave, de acuerdo con el Ministerio de Salud palestino.
Hamas gobierna Gaza desde 2007, cuando desplazó a Fatah tras un enfrentamiento interno palestino y estableció su propia estructura civil con decenas de miles de empleados. Fuentes locales sostienen que la reciente designación de gobernadores con vínculos al ala militar busca también contener a bandas armadas, algunas de las cuales —según información reconocida por Netanyahu en junio— habrían recibido apoyo israelí.
