Descartan sanciones tras histórico show en español de Bad Bunny en el Super Bowl
El pasado 8 de febrero, el cantante puertorriqueño Bad Bunny marcó un precedente al protagonizar el primer espectáculo de medio tiempo interpretado completamente en español en uno de los escenarios deportivos más relevantes de Estados Unidos: el Super Bowl.
La presentación fue celebrada por millones de seguidores como un avance significativo para la música latina en la industria del entretenimiento estadounidense, consolidando el impacto global del artista.
Críticas desde sectores conservadores
Sin embargo, el show no estuvo exento de polémica. Algunos sectores conservadores manifestaron su inconformidad, señalando que parte del repertorio y ciertos movimientos coreográficos no eran apropiados para una transmisión de alcance familiar.
Entre las voces más visibles estuvo la del legislador Randy Fine, quien envió una carta formal a la Federal Communications Commission (FCC). En el documento solicitó una investigación y argumentó que canciones como “Safaera”, “Mónaco” y “EoO” contenían lenguaje obsceno y escenas que consideró indecentes.

La revisión oficial y la decisión final sobre la presentación de Bad Bunny
De acuerdo con el diario New York Post, tras analizar la transmisión del espectáculo, la FCC determinó que no existía evidencia suficiente para aplicar sanciones. El organismo explicó que durante la emisión en vivo se censuraron palabras explícitas o potencialmente ofensivas, cumpliendo con las normas regulatorias vigentes.
La resolución implica que ni el artista —cuyo nombre real es Benito Martínez Ocasio—, ni la National Football League (NFL), ni la cadena encargada de la transmisión enfrentarán multas, revisiones de licencia u otras penalizaciones. El caso quedó oficialmente cerrado, salvo que surja nueva evidencia.
Impacto y debate público
Más allá de la controversia, el espectáculo se posicionó como uno de los más vistos en la historia del evento y también como uno de los más comentados en redes sociales y medios de comunicación.
Mientras algunos críticos cuestionaron el contenido, otros destacaron el valor cultural del momento, subrayando que la presentación representó un reconocimiento al peso de la comunidad latina en Estados Unidos y al alcance internacional del artista.
