Artistas y organizaciones contra Trump en favor de Cuba
La Chispa viene a hablar de artistas y organizaciones contra Trump, quienes han elevado sus voces en una poderosa protesta internacional. Más de 20 figuras públicas, representantes electos y líderes culturales unieron fuerzas en una carta abierta denominada “Llamado a la Conciencia” para exigir al presidente Donald Trump que ponga fin a lo que describen como una ofensiva dañina contra Cuba. Entre los firmantes figuran artistas, músicos y organizaciones sociales de Estados Unidos que denuncian que las recientes medidas tienen efectos devastadores sobre la población cubana.
¿En qué consiste el “Llamado a la Conciencia”?
El documento, divulgado a través de la red social X por The People’s Forum, critica la Orden Ejecutiva de “emergencia” firmada por Trump por su impacto en limitar el acceso de Cuba a fuentes de energía esenciales, como el petróleo. Firmantes señalan que esto busca causar sufrimiento humano, describiéndolo como una forma de terrorismo económico.
Firmantes destacados y respaldo internacional
Entre los más de 20 firmantes están nombres reconocidos como Mark Ruffalo, Susan Sarandon, Kal Penn, Alice Walker y Roger Waters, junto con 22 concejales de la Ciudad de Nueva York y diversas organizaciones sociales. Esta variada coalición refuerza el mensaje de que artistas y organizaciones contra Trump no solo están unidos por razones políticas, sino por un profundo compromiso humanitario.

Organizaciones y movimientos aliados
Además de los individuos, coaliciones como The People’s Forum, ANSWER, IFCO Pastors for Peace y Movement for Black Lives participaron en la iniciativa internacional Let Cuba Live! que acompaña este llamado a la acción.
Críticas y contexto global
Los firmantes advierten que someter a una población por hambre distrae a la opinión pública de problemas internos de Estados Unidos y podría sentar un peligroso precedente internacional, similar a medidas previas aplicadas en países como Venezuela.
Repercusiones humanitarias denunciadas
Los efectos de la restricción energética podrían traducirse en apagones, falta de medicamentos y alimentos, además de una crisis humanitaria grave según los críticos. Este argumento ha fortalecido campañas de solidaridad internacional que exigen un cambio de rumbo en la política exterior estadounidense.
