Pícnic el 14 de febrero en Mérida: parques ideales
En La Chispa te daremos a conocer los cinco mejores parques para hacer un Pícnic el 14 de febrero y celebrar el Día de San Valentín en Mérida. Esta es una fecha esperada por comerciantes, parejas y amigos que buscan un plan diferente, lleno de naturaleza y romanticismo. La capital yucateca cuenta con espacios ideales para disfrutar una celebración con raíces históricas profundas que hoy se vive entre mantas, flores y canastas llenas de detalles.
La capital yucateca cuenta con parques idóneos para ir con esa persona especial o con amigos y armar un buen pícnic al aire libre, combinando gastronomía, naturaleza y momentos inolvidables.

Pícnic el 14 de febrero para hacer con la pareja o con los amigos
Organizar un Pícnic el 14 de febrero en Mérida es una excelente alternativa para quienes desean salir de la rutina de las cenas tradicionales. Estos espacios verdes ofrecen el escenario perfecto para una cita romántica, una reunión con amigos o incluso una sorpresa especial al atardecer.
Parque de la Alemán
Ubicado en la colonia Miguel Alemán, este parque es ideal para una cita romántica. Cuenta con amplias áreas verdes, una explanada y conexión Wi-Fi, perfecto para capturar los mejores momentos. Además, su ambiente familiar y cultural lo convierten en una excelente opción para un pícnic tranquilo en pareja.
Parque de la Juventud
Situado en la colonia Montecristo, este parque ofrece un ambiente relajado con espacios ideales para sentarse a compartir una comida. Rodeado de árboles y con senderos para caminar, es un lugar perfecto para desconectarse y disfrutar del aire libre en una tarde especial de San Valentín.
Parque Hundido de Brisas
Ubicado en el fraccionamiento Brisas, este parque es conocido por su tranquilidad y naturaleza. Además de contar con una atmósfera relajante, podrás observar aves y otras especies locales mientras disfrutas de un pícnic con tu ser querido, rodeado de vegetación y silencio.

Parque Montecristo
Este parque es una joya oculta en la zona residencial Montecristo. Con amplias áreas verdes y espacios para descansar, es una opción ideal para disfrutar de una comida al aire libre y admirar el atardecer. Su ambiente pacífico lo hace perfecto para una cita romántica inolvidable.
Parque La Plancha
Si prefieres un espacio más amplio y moderno, el Parque La Plancha es la opción ideal. Ubicado en el corazón de Mérida, cuenta con senderos, jardines y zonas de descanso donde podrás armar tu pícnic sin preocupaciones. Además, su diseño lo hace un lugar ideal para tomar fotos inolvidables y compartirlas en redes sociales.
Consejos prácticos para organizar tu día romántico
Planear con anticipación puede marcar la diferencia en tu experiencia. Llevar una manta cómoda, bocadillos frescos, frutas, bebidas naturales y algunos detalles decorativos como flores o velas LED hará que tu salida sea aún más especial.
Estos bellos espacios son idóneos para celebrar de gran manera el Día de San Valentín, por lo que si irás a alguno de ellos no olvides llevar una manta, canasta con bocadillos y muchas ganas de pasar un gran día con el amor de tu vida o tus mejores amigos.

El origen del pícnic: tradición que conquistó el mundo
El término pícnic, que hoy se asocia con comidas al aire libre en parques y jardines, tiene un origen que se remonta al siglo XVII en Francia. Aunque actualmente evoca manteles sobre el pasto y canastas llenas de alimentos, su significado inicial era muy distinto al que conocemos.
La palabra proviene del francés “pique-nique”, documentada alrededor de 1690. Está compuesta por el verbo “piquer”, que significa picar o tomar pequeñas porciones de comida, y “nique”, que hacía referencia a algo de poco valor o a una pequeña cosa. En conjunto, el término describía una reunión social donde los asistentes compartían distintos platillos, generalmente aportados por cada invitado.
De reunión social a comida campestre
En sus inicios, el pícnic no necesariamente se realizaba al aire libre. Se trataba más bien de una comida informal entre amigos. Fue en Inglaterra, durante los siglos XVIII y XIX, cuando la costumbre comenzó a asociarse con actividades en el campo, jardines y espacios abiertos, consolidando la imagen que hoy prevalece.
Este cambio coincidió con el auge de las actividades recreativas al aire libre entre las clases altas europeas, que buscaban combinar la convivencia social con el contacto con la naturaleza.
La adaptación en español
En el idioma español, la Real Academia Española acepta la forma “pícnic”, escrita con tilde por tratarse de una palabra esdrújula. Sin embargo, el uso de picnic sin tilde sigue siendo común debido a la influencia del inglés.
Con más de 300 años de historia documentada, el pícnic ha evolucionado de una sencilla reunión social a una tradición global que simboliza convivencia, descanso y disfrute al aire libre.
