La lista de Marco Rubio es cierta y viene por ellos
Desde que le fue cancelada la visa para ingresar a Estados Unidos al ex esposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, he sostenido frecuentes conversaciones con uno de los analistas políticos más avezados de México como es Amador Rodríguez Lozano.
El bajacaliforniano ha coincidido en no pocas ocasiones con las muy acuciosas investigaciones de la directora de Los Ángeles Press, Guadalupe Lizárraga, en sus apuntamientos sobre la corrupción que campea en el sector público de aquella entidad, lo que hace doblemente valiosos los argumentos críticos de Rodríguez Lozano.
Así, quien fuera uno de los militantes más preparados del PRI en los tiempos de Luis Donaldo Colosio, obvio me refiero a Amador Rodríguez, le llegan una cantidad de información acerca de las acciones que, desde hace mucho tiempo, realizan en territorio mexicano reconocidos integrantes de las instituciones de seguridad de Estados Unidos.
Recientemente Amador Rodríguez publicó una lista de los gobernadores que están bajo rigurosa observación de las mencionadas agencias de seguridad norteamericanas. Esa relación ya había sido difundida atribuyendo su autoría a las gentes más cercanas al poderoso secretario de estado, Marco Rubio.
No faltaron los “nacionalistas chabacanos” que calificaron de falsa la relación de gobernadores, funcionarios de la 4T y otros amigos de ese régimen a la que hizo referencia Rodríguez Lozano.
El prestigiado analista lo único que hizo fue informar al amplio público que tiene en su programa proyectado a través de una conocida plataforma digital, que es cierto que Estados Unidos tiene bien fijo el objetivo de capturar a los llamados narcopolíticos mexicanos. La lista puede ser incompleta o estar aumentada. Pero de que se mencionan a personajes que difícilmente pueden negar sus nexos con las organizaciones criminales que dominan gran parte de México, es algo ya tan del dominio público que nadie en sus cinco sentidos puede meter las manos al fuego por ellos.
Hablan de gobernadores como Rocha Moya de Sinaloa, Durazo de Sonora, Villarreal de Tamaulipas, Ramírez Bedolla de Michoacán.
O de funcionarios como Mario Delgado o el ex director de la CFE Manuel Bartlett.
Amigos o familiares del expresidente López Obrador.
Tal vez esa no sea la lista completa de Marco Rubio. Pero de que en Estados Unidos existe la decisión de quitarles poder a los carteles encarcelando narcopolíticos, no hay duda.
Decía con la fina intuición que lo caracteriza mi amigo Armando Guzmán que el personaje del gabinete de Claudia Sheinbaum que les ha dado confianza a los agentes de Marco Rubio, es el secretario de seguridad Omar García Harfuch.
O sea que el tema es la seguridad.
Y si Estados Unidos operó con gran eficacia la captura de Nicolás Maduro, en su propia residencia, ¿qué les impediría llevarse a un pez verdaderamente grande de la narcopolítica mexicana?
¡Todo Pasa en la viña del Señor!
