Venezuela sigue acomodándose un mes después de la captura de Maduro
La Chispa, te cuenta desde una mirada informativa y global cómo Venezuela sigue acomodándose un mes después de la captura de Maduro, con un país expectante y actores internacionales marcando el ritmo. Este análisis conecta geopolítica, energía y liderazgo regional para entender el nuevo equilibrio.
Contexto inmediato del conflicto
Un mes después del ataque militar de EEUU contra su territorio, Venezuela se mantiene expectante ante un futuro cuyas líneas están atadas a la Casa Blanca, con un chavismo en pleno reacomodo sin Nicolás Maduro al frente y una oposición hasta ahora relegada en un nuevo escenario dominado por la figura de Donald Trump.
Reconfiguración geopolítica
Los misiles que impactaron el 3 de enero en el país petrolero convirtieron una remota hipótesis en una realidad que Trump exhibe como ejemplo de la política que Washington está dispuesto a repetir localmente, pero también, tal como ha advertido, a aplicar en otros lugares donde no prospere la opción del diálogo, como ha dicho con Irán.

La inesperada maniobra militar, dijeron a EFE analistas, ha dejado en evidencia un cambio en la geopolítica mundial, al que aliados tradicionales de Caracas, como Cuba, China y Rusia, e incluso el mismo chavismo se están ajustando. En este punto, Venezuela sigue acomodándose un mes después en medio de presiones cruzadas y lecturas estratégicas que priorizan estabilidad energética y control institucional.
Nuevo liderazgo y ajustes internos
“Contrario a lo que esperaban muchos actores venezolanos –que apostaban por una ‘barrida’ que dejara el tablero limpio–, el resultado (de la operación) ha sido funcional tanto para Washington como para el chavismo remanente en términos de sus objetivos de corto y mediano plazo”, escribió el investigador y consultor Juan Manuel Trak en una de sus columnas.
La salida de Maduro y la juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada la han convertido en protagonista del diálogo con EEUU, pero a la vez en una dirigente en torno a la cual el chavismo -acostumbrado, según el politólogo Piero Trepiccione, a estar bajo un “hiperliderazgo”- ha cerrado filas.
La ascensión de Rodríguez supone para el chavismo el tercer cambio de liderazgo, después de Chávez y Maduro, en sus 27 años de Gobierno. En los hechos, Venezuela sigue acomodándose un mes después con reformas, designaciones y señales al mercado petrolero que buscan oxígeno económico y legitimidad externa.

Chavismo vs oposición
Y aunque los expertos pronostican un proceso “de largo aliento”, los hechos se precipitaron: el TSJ ordenó la asunción de Rodríguez, hubo respaldo militar, cambios castrenses, liberaciones anunciadas, y una reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos que abre la puerta a la inversión privada.
La “Operación Determinación Absoluta” marcó una reorganización del chavismo bajo coordinación con Estados Unidos, mientras la oposición enfrenta el reto de repolitizar al país. Figuras como Edmundo González Urrutia pierden tracción, mientras María Corina Machado destaca por su proyección internacional, aunque con desafíos internos de articulación.
