¿Nicki Minaj tiene una ‘visa dorada’? Están valuadas en 1 millón de dólares
La Chispa trae noticias del mundo del espectáculo sobre la polémica pregunta: ¿Nicki Minaj tiene una ‘visa dorada’? La rapera se convirtió en tendencia luego de compartir en redes sociales una imagen de una tarjeta dorada que parecía un visado acelerado. Minaj, quien horas antes había declarado ser la “fan número 1” de Donald Trump, insinuó que no había pagado ni un centavo por este polémico regalo, generando debates entre fanáticos del hip-hop y defensores de la migración.
La tarjeta dorada y su verdadero significado
La famosa “tarjeta dorada de Trump” que presumió Minaj no es un documento oficial de visado, sino un recuerdo personalizado. Según fuentes anónimas de la Casa Blanca, este obsequio no otorga privilegios migratorios. Sin embargo, el hecho de que surgiera la pregunta ¿Nicki Minaj con una ‘visa dorada’? ha puesto a muchos a cuestionar el sistema de visas de lujo y cómo los famosos interactúan con él.
Trámites legales de Minaj y estatus migratorio
Contrario a lo que muchos especulaban, Minaj ya posee residencia legal permanente en Estados Unidos desde hace casi dos décadas. Esto significa que la tarjeta dorada no le proporciona ventajas adicionales en su proceso de ciudadanía, aunque en sus publicaciones dijo que estaba “finalizando” los trámites. El Departamento de Seguridad Nacional confirma que su estatus legal es sólido y no requiere la tarjeta dorada para obtener la ciudadanía.

Controversia entre fanáticos y críticos
El regalo de Minaj provocó reacciones mixtas: algunos lo celebran como un acto divertido, mientras que defensores de migración critican el programa de visas doradas, que cobra hasta 1 millón de dólares a migrantes adinerados para obtener residencia. Este debate alimenta la pregunta central de las redes: ¿Nicki Minaj una ‘visa dorada’? y si las celebridades pueden influir en la percepción pública de estas políticas.
Cambio de postura de la rapera
A lo largo de los años, Minaj ha cambiado su postura sobre Trump. De criticar las políticas de “tolerancia cero” en 2018, a ahora apoyar públicamente al expresidente, incluso en eventos conservadores y actos de la ONU. Su participación ha generado comparaciones con otras raperas y ha polarizado a su público, reforzando la discusión sobre privilegios, celebridad y política.
