El Papa León XIV llama a perseverar en la fe en tiempos de indiferencia y secularización
Ciudad del Vaticano.— En un contexto marcado por el desencanto religioso y la creciente secularización en Europa, el Papa León XIV dedicó su reflexión central del número de enero de la revista Piazza San Pietro a uno de los desafíos más profundos de la Iglesia contemporánea: cómo anunciar la fe cuando el interés parece diluirse entre nuevas prioridades sociales y culturales.
La publicación, que este mes aborda íntegramente el tema de la paz, abre con una respuesta del Pontífice a una carta que pone rostro humano a esta problemática. La misiva fue escrita por Nunzia, catequista suiza de 50 años, residente en Laufenburg, una pequeña comunidad de apenas 620 habitantes, quien desde hace una década acompaña a niños y adolescentes en su preparación para la Primera Comunión y la Confirmación.
En su testimonio, Nunzia describe un escenario complejo: familias poco involucradas en la vida parroquial, jóvenes más atraídos por el deporte, la música, los dispositivos móviles y las celebraciones sociales, y templos que los domingos se llenan principalmente de personas mayores. “Siembro, pero las plantitas tienen dificultad para crecer”, confiesa, aludiendo al esfuerzo cotidiano de transmitir la fe en un terreno que percibe cada vez más árido.
Lejos de minimizar esta realidad, el Papa León XIV reconoce que la experiencia de la catequista no es un caso aislado, sino un reflejo de lo que ocurre en muchos países con una larga tradición cristiana. Sin embargo, el Pontífice invita a no medir la vitalidad de la Iglesia únicamente por cifras o niveles de asistencia. “Las horas dedicadas a la catequesis nunca se desperdician, aunque los participantes sean muy pocos”, subraya.
En su respuesta, el Obispo de Roma plantea un diagnóstico más profundo: el verdadero problema no es la disminución numérica, sino la pérdida de conciencia de pertenencia eclesial. Advierte sobre el riesgo de vivir la fe como un acto de consumo ocasional de sacramentos, en lugar de asumirse como miembros activos del Cuerpo de Cristo, llamados a aportar desde sus propios dones y responsabilidades.
El Papa León XIV llama a perseverar en la fe en tiempos de indiferencia y secularización
El mensaje papal también incluye un llamado a la conversión compartida. León XIV insiste en que la renovación de la fe no es una tarea individual, sino comunitaria, y recuerda que el acceso auténtico a la vida cristiana no pasa por estructuras o estadísticas, sino por el encuentro personal con Cristo. “La verdadera puerta de la fe es el Corazón de Cristo, siempre abierto”, afirma.
Finalmente, el Papa retoma la herencia espiritual de Pablo VI para alentar a catequistas, agentes pastorales y fieles en general a no ceder al desaliento. Frente a la indiferencia y el cansancio, propone como respuesta el testimonio: dar cuenta, con la propia vida, de la alegría del Evangelio, entendida como experiencia de renacimiento y esperanza.
Con esta reflexión, León XIV no solo responde a la inquietud de una catequista suiza, sino que extiende su mensaje a toda la Iglesia, invitándola a perseverar en su misión evangelizadora en medio de un mundo que, aunque distraído, sigue necesitado de sentido y paz.
