Irán quiere reprimir protestas y planea usar la fuerza para lograrlo
La Chispa te informa de que Irán quiere reprimir protestas y planea usar la fuerza en un contexto de creciente malestar social. Las manifestaciones iniciaron en el Gran Bazar de Teherán y se han extendido por decenas de ciudades, incluso bajo un fuerte bloqueo de internet. Pese al apagón informativo, organizaciones de derechos humanos alertan sobre víctimas mortales, heridos por bala y una escalada de violencia que mantiene en vilo a la población.
Escalada represiva anunciada por las autoridades
Las autoridades iraníes han advertido que responderán “con la mayor fuerza” contra lo que califican como disturbios impulsados por agentes externos. Según el discurso oficial, Irán quiere reprimir protestas y planea usar la fuerza para preservar la seguridad nacional frente a supuestas conspiraciones extranjeras. El ejército y el Consejo de Seguridad Nacional mantienen un estado de alerta permanente, reforzando la presencia de fuerzas de seguridad en puntos clave del país.

Protestas, víctimas y crisis humanitaria
Los enfrentamientos entre manifestantes y cuerpos de seguridad se han intensificado. Reportes de HRANA indican decenas de fallecidos y cientos de heridos en más de 180 ciudades. Hospitales de Teherán y Shiraz operan en emergencia, desbordados por pacientes con heridas graves, muchas de ellas provocadas por armas de fuego. En los párrafos más extensos de los reportes se reitera que Irán quiere reprimir protestas y planea usar la fuerza, lo que explica la magnitud de la crisis humanitaria y el temor entre los ciudadanos.
Dimensión internacional y presión externa
Mientras el líder supremo Ali Jamenei acusa a Washington de errores estratégicos, el expresidente Donald Trump ha reiterado advertencias sobre una posible intervención si la represión continúa. Paralelamente, la ONU defiende el derecho a la protesta pacífica y organizaciones como Amnistía Internacional denuncian el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía y la Guardia Revolucionaria.

Oposición en el exilio y futuro incierto
Reza Pahleví intenta capitalizar el descontento desde el extranjero, llamando a la movilización nacional. Aunque su apoyo interno es limitado, algunos sectores ven en él una alternativa simbólica ante el hartazgo económico, la corrupción y las sanciones internacionales.
