México contiene brote de sarampión con vacunación focalizada; 28 muertes confirmadas y transmisión activa en siete estados
En medio de uno de los virus más contagiosos conocidos, México enfrenta un brote de sarampión que ha dejado 28 fallecimientos confirmados entre 2025 y 2026 —con un posible caso 29 en análisis—, pero que, según la Secretaría de Salud, se mantiene bajo control gracias a una estrategia intensiva de vacunación y contención territorial.
El secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, detalló que la mayoría de las defunciones se registraron al inicio del brote en Chihuahua, principalmente en personas no vacunadas o con comorbilidades. El episodio comenzó en febrero de 2025 con casos importados desde Texas, Estados Unidos, y Alberta, Canadá, que encontraron terreno fértil en comunidades con baja cobertura de inmunización.
Alta transmisibilidad, pero brotes focalizados
El sarampión puede contagiar hasta a 18 personas por cada caso y permanecer activo en el ambiente hasta dos horas, lo que explica su rápida propagación inicial. La enfermedad comienza con síntomas similares a los de una gripe —fiebre, malestar general y escurrimiento nasal— y evoluciona hacia un exantema característico que se mantiene durante cuatro días.
A pesar de su agresividad, las autoridades subrayan que los brotes son regionales y focalizados. De las 32 entidades federativas, 24 acumulan menos de 100 casos cada una. Actualmente, la transmisión activa se concentra en siete estados: Jalisco, Colima, Chiapas, Sinaloa, Nayarit, Tabasco y Ciudad de México.
En total, el país registra 9 mil 074 casos acumulados, con una tasa de 6.7 por cada 100 mil habitantes en una población de 133 millones. Salud federal sostiene que la cifra es considerablemente menor a la que se habría observado sin protección masiva.
El factor clave: vacunación incompleta
Uno de los hallazgos relevantes del brote es que 90 por ciento de las personas afectadas no estaban vacunadas. El estudio de seroprevalencia ENSANUD identificó además un segmento vulnerable entre adultos jóvenes de 11 a 40 años, debido a que muchos no completaron la segunda dosis del esquema anterior, que contemplaba un refuerzo a los seis años.
Desde 2021, el esquema fue ajustado: ahora se aplica la primera dosis al año de edad y el refuerzo a los 18 meses, alcanzando niveles de inmunidad cercanos al 99 por ciento.
Estrategia territorial y meta de cobertura total
La respuesta sanitaria replicará el modelo aplicado con éxito en Chihuahua, donde se desplegó vacunación casa por casa en un radio de 25 cuadras alrededor de cada caso confirmado. Con esta estrategia se logró frenar el foco inicial, tras aplicar 1.8 millones de dosis.
Actualmente, el país dispone de 28 millones de dosis —con más en proceso de adquisición—, una cifra que supera ampliamente el histórico de seis millones aplicadas por año. El objetivo es elevar la cobertura nacional del 83 por ciento al rango de 95 a 100 por ciento, considerado óptimo para inmunidad comunitaria.
La prioridad son niñas y niños de seis meses a 12 años que no tengan esquema completo o que solo hayan recibido una dosis hace seis meses o más. En las entidades con mayor incidencia también se reforzará la vacunación en personas de 13 a 49 años.
Cubrebocas y medidas complementarias
Las autoridades aclararon que el uso de cubrebocas puede disminuir la transmisión respiratoria en personas con síntomas o casos confirmados, pero no sustituye la vacunación y no será obligatorio de manera universal en escuelas.
Asimismo, por ahora se descarta exigir comprobante de vacunación a viajeros internacionales, incluso ante eventos masivos como el próximo Mundial de Fútbol.
Llamado a la calma y coordinación
La presidenta Claudia Sheinbaum y el gabinete de salud reiteraron el llamado a mantener la calma, fortalecer la coordinación entre federación y estados y evitar desinformación. Subrayaron que la alta cobertura histórica permitió evitar millones de contagios potenciales, pese a la elevada transmisibilidad del virus.
El mensaje central, insisten las autoridades, es claro: el sarampión es prevenible y la vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz para cortar la cadena de transmisión y evitar más pérdidas humanas.



































































































