Bombardeo ruso en Kiev deja al menos 18 muertos


El bombardeo ruso en Kiev ha dejado una nueva huella de destrucción y dolor. En la madrugada del jueves, un ataque masivo con misiles y drones rusos provocó al menos 18 muertos, incluidos cuatro niños, y más de 45 heridos, según confirmaron las autoridades ucranianas. Este hecho refleja con crudeza cómo Ucrania bajo ataque sigue siendo el escenario principal de la guerra en Europa del Este.
Bombardeo ruso en Kiev: ¿qué pasó realmente?
El ataque se produjo menos de dos semanas después de la cumbre entre Donald Trump y Vladimir Putin en Alaska, donde se esperaba un avance diplomático hacia la paz. Sin embargo, lejos de una tregua, los ataques rusos en Kiev muestran que el Kremlin mantiene su estrategia de presión militar.
Durante el asalto nocturno, Rusia lanzó más de 598 drones y 31 misiles contra Kiev y otras ciudades. Las defensas ucranianas consiguieron derribar la mayoría, pero el saldo fue trágico: un edificio de cinco plantas quedó destruido, un centro comercial fue alcanzado y varias instalaciones diplomáticas, incluidas oficinas de la Unión Europea y el British Council, sufrieron graves daños.
Reacciones políticas tras el bombardeo ruso en Kiev
El presidente Volodímir Zelenski aseguró que el ataque era la respuesta del Kremlin a los intentos diplomáticos recientes:
“Rusia elige la balística en lugar de la mesa de negociaciones”, declaró.
Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, defendió la ofensiva alegando que Ucrania continuaba atacando infraestructuras rusas. Afirmó también que Moscú mantiene la “intención de negociar”, aunque sin ceder en sus exigencias.
El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, denunció que los ataques contra misiones diplomáticas violan la Convención de Viena. La embajadora de la Unión Europea en Ucrania, Katarina Mathernova, fue contundente en redes sociales:
“La ‘paz’ de Rusia anoche: un ataque masivo contra Kiev con drones y misiles balísticos. Esta es la verdadera respuesta de Moscú a los esfuerzos de paz”.
Negociaciones fallidas y diplomacia en crisis
Tras la cumbre de Alaska, Trump reculó en su exigencia de un alto al fuego antes de iniciar conversaciones, un gesto interpretado como una concesión a Putin. Mientras tanto, los combates continúan y la población civil sufre las consecuencias de cada nuevo bombardeo.
Funcionarios ucranianos confirmaron que este es uno de los ataques más intensos desde el inicio de la guerra. La tensión crece no solo en Kiev, sino también en localidades cercanas donde se reportaron incendios, caída de escombros y familias enteras evacuadas en la madrugada.
Los equipos de rescate lograron sacar con vida a varias personas atrapadas bajo los restos del edificio derrumbado. Sin embargo, muchos testigos aseguran que el panorama es devastador y que la población vive con miedo constante a nuevos bombardeos.